Despidieron más de 100 trabajadores de la Comisión de Energía Atómica y su presidente se fue custodiado por Gendarmería

El conflicto en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) escaló este martes luego de que el Gobierno nacional avanzara con el despido de cerca de 170 trabajadores entre la sede central del organismo y el Centro Atómico Bariloche. La medida desató una ocupación pacífica encabezada por ATE, que terminó con el ingreso de Gendarmería Nacional para desalojar a los manifestantes y permitir la salida del presidente de la CNEA, Martín Porro, custodiado por efectivos federales.

Las cesantías afectan a profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado, muchos de ellos con más de una década de trayectoria, y forman parte del proceso de reducción del Estado impulsado por el Gobierno nacional.

ATE denunció un plan de desguace del organismo nuclear

Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) advirtieron que los despidos representan un nuevo paso en el vaciamiento del principal organismo nuclear del país.

“Este Gobierno comete una nueva canallada al pretender despedir a casi 100 trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Las desvinculaciones afectan a profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado con más de 10 años de antigüedad que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino”, afirmó el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar.

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El dirigente aseguró que la decisión pone en riesgo capacidades estratégicas desarrolladas durante décadas.

“Quieren vaciar el organismo para rematarlo”, sostuvo al explicar los motivos de la permanencia realizada por los trabajadores dentro de la sede central.

Mientras se concretaban las desvinculaciones en la Ciudad de Buenos Aires, en el Centro Atómico Bariloche también se resolvió la no renovación de unos 70 contratos, por lo que el número de cesantías asciende a aproximadamente 170 trabajadores, sobre una planta de 340 contratados.

Las notificaciones fueron enviadas mediante correos electrónicos y cartas documento.

Gendarmería intervino y Porro abandonó el edificio escoltado

Tras varias horas de protesta, efectivos de Gendarmería Nacional ingresaron a la sede de la CNEA, ocuparon el edificio y desalojaron a los manifestantes.

En ese contexto, el presidente del organismo, Martín Porro, abandonó las instalaciones escoltado por las fuerzas federales, mientras era increpado por los trabajadores que rechazaban los despidos.

Desde ATE cuestionaron el operativo y denunciaron que el Gobierno volvió a responder con fuerzas de seguridad frente a un reclamo laboral.

“La única respuesta que sistemáticamente ha brindado este Gobierno a los justos reclamos de los trabajadores ha sido la represión. Es la única forma de que pase el modelo de país que nos quieren imponer”, expresó Aguiar.

Alertan por el impacto sobre el desarrollo nuclear argentino

Para los trabajadores y referentes del sector, el ajuste compromete el futuro de una actividad considerada estratégica para el país.

“Argentina es uno de los tres países del hemisferio sur que tienen energía eléctrica por vía nuclear y quieren desarmar todo ese proyecto soberano”, advirtió Aguiar.

En la misma línea, la diputada nacional y expresidenta de la CNEA, Adriana Serquis, calificó las cesantías como “arbitrarias y sin fundamento” y sostuvo que resultan incompatibles con los propios objetivos fijados por el Gobierno para fortalecer la política nuclear argentina. 

Según denunciaron los gremios, desde el inicio de la actual gestión ya fueron eliminados más de 71.000 puestos de trabajo en el Estado nacional. En la CNEA, agregaron, la planta de personal se redujo de 645 a 272 trabajadores, profundizando un proceso que consideran de desguace del organismo.