Nuevo aumento de impuestos: los combustibles subirán a partir del 1° de enero

El Gobierno oficializó las actualizaciones de los gravámenes que impactarán en el precio del surtidor. La medida busca garantizar un «sendero fiscal sostenible» de cara al 2026.

A partir del primer día del próximo año, las empresas del sector petrolero deberán implementar los nuevos montos para la liquidación de los impuestos que gravan a los combustibles. La medida, oficializada por el Ejecutivo, forma parte de la estrategia para normalizar la carga tributaria tras las sucesivas prórrogas que se aplicaron durante los últimos años.

El ajuste responde a las actualizaciones pendientes de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, tributos que, por ley, deben ajustarse trimestralmente según la evolución de la inflación.

El detalle de los incrementos por litro

Los nuevos valores se aplicarán de manera diferenciada según el tipo de combustible y la región del país, quedando configurados de la siguiente manera:

  • Naftas: El Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) subirá $17,291, mientras que el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDCO) sumará $1,059 por litro.
  • Gasoil: El incremento general será de $14,390 para el ICL. En el caso del gravamen al CO2, el alza será de $1,640.
  • Zonas Diferenciales: Para la Patagonia y áreas específicas del interior, la alícuota diferencial del gasoil tendrá un aumento de $7,792.

Justificación oficial y sostenibilidad fiscal

Desde el Gobierno nacional argumentaron que esta actualización es fundamental para «estimular el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible». Si bien estas subas suelen ser impopulares por su impacto directo en la inflación y en los costos logísticos, el documento oficial subraya que es necesario recomponer el valor real de los tributos.

Cabe recordar que, desde 2018, diversas administraciones optaron por postergar estos aumentos para evitar saltos bruscos en los precios de venta al público, lo que generó un retraso impositivo que el actual esquema busca subsanar de forma gradual.

El rol del Impuesto al Dióxido de Carbono

Un punto clave de la normativa es el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDCO). Este gravamen, aunque representa una porción menor del precio final, tiene un fin extra-fiscal: penalizar la emisión de gases contaminantes por el uso de combustibles fósiles. Al actualizarse automáticamente junto con el ICL, el Estado busca mantener el incentivo ambiental y su valor real frente a la inflación.

Proyecciones hacia 2026

Pese a los aumentos confirmados para el inicio del año, el horizonte impositivo ya tiene nuevas fechas marcadas. A fines de noviembre, el Gobierno ordenó que las actualizaciones pendientes correspondientes a los tres primeros trimestres de 2025 se trasladen recién al 1° de enero de 2026, fecha en la que se aplicarán a la nafta súper, virgen y el gasoil.