El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires avanzó con una nueva etapa del Plan Maestro del Río Salado, una de las obras hidráulicas más importantes del territorio bonaerense, que permitirá recuperar 400 mil hectáreas productivas y mitigar el impacto de inundaciones y sequías.
Durante el acto de licitación para las etapas 1 y 2 del tramo V, se presentaron siete ofertas para ejecutar trabajos de adecuación, ensanche y profundización del cauce, con una inversión total estimada en 138 millones de dólares. El financiamiento será mixto: 110 millones provendrán de un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el resto será aportado por el Tesoro provincial.
El ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, destacó: “Se presentaron siete ofertas destinadas a llevar adelante una obra estructural para prevenir inundaciones, pero también para ampliar la frontera productiva”. Además, remarcó que se trata de una inversión clave que la Provincia impulsa “a pesar de la asfixia económica del Gobierno Nacional”.

Una obra clave para el interior bonaerense
El subsecretario de Recursos Hídricos, Néstor Álvarez, sostuvo que el proyecto es una política de Estado y subrayó su impacto territorial: “Es una obra importantísima que ocupa entre el 70% y 80% del interior bonaerense, por lo que tiene un gran impacto, especialmente frente al cambio climático”.
El tramo V, último segmento del plan, se extiende por más de 95 kilómetros entre Bragado y Junín, atravesando también los municipios de Alberti y Chacabuco. En esta etapa se intervendrán más de 60 kilómetros de cauce y se reconstruirán 7 puentes viales y ferroviarios.
Las tareas incluyen trabajos de dragado y relleno para aumentar la capacidad de conducción del río, lo que permitirá mejorar el escurrimiento del agua en períodos de crecida y evitar anegamientos en zonas productivas.
Impacto productivo y cuestionamientos al Gobierno nacional
La finalización del tramo V permitirá completar gran parte del plan integral y avanzar en la recuperación de millones de hectáreas destinadas a la producción agropecuaria. En total, el proyecto abarca 17 millones de hectáreas y alcanza a 59 municipios bonaerenses.
Desde la Provincia remarcaron que, mientras avanzan con nuevas obras, otras etapas quedaron paralizadas por decisión del Gobierno nacional, pese a que existen fondos específicos asignados por ley para infraestructura hídrica.
En ese marco, desde el Ministerio provincial advirtieron que la interrupción de trabajos genera consecuencias negativas sobre miles de hectáreas y retrasa una obra estratégica para el desarrollo productivo y la prevención de inundaciones.