Alerta en el mercado inmobiliario bonaerense: las compraventas cayeron 23% y se desplomaron las hipotecas

El mercado inmobiliario de la provincia de Buenos Aires registró durante mayo una fuerte retracción tanto en la cantidad de compraventas como en las operaciones con crédito hipotecario, según el relevamiento mensual realizado por el Colegio de Escribanos bonaerense.

De acuerdo con los datos difundidos por la entidad, durante mayo se concretaron 9.068 escrituras de compraventa, lo que representa una caída interanual del 23% respecto a las 11.790 operaciones registradas en el mismo mes de 2025.

La comparación con abril también muestra un retroceso. En el cuarto mes del año se habían contabilizado 9.999 escrituras, por lo que la actividad cayó un 9% en términos mensuales.

La baja también se reflejó con fuerza en el segmento de los créditos hipotecarios. Durante mayo se firmaron apenas 910 hipotecas en territorio bonaerense, una cifra que representa un derrumbe del 54% respecto al mismo período del año pasado.

Además, en comparación con abril, cuando se habían registrado más operaciones de este tipo, la disminución fue del 11%.

Preocupación por la caída de las hipotecas

El presidente del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, Guillermo Longhi, expresó su preocupación por la evolución de los indicadores y advirtió sobre el impacto que puede tener la pérdida de dinamismo en el sector.

“Los números registrados en mayo representan un llamado de atención. Por un lado, muestran un dato objetivo, que es la caída en la cantidad de hipotecas, una variable clave para el funcionamiento del mercado”, señaló.

El dirigente también remarcó la importancia de sostener la confianza de quienes invierten en el sector inmobiliario.

“Existe un factor importante relacionado con el ánimo y la confianza de los inversores. Sobre ese aspecto deberán trabajar todos los actores del mercado y las autoridades para sostener el clima de operaciones que se venía observando desde agosto de 2024”, afirmó Longhi.

Los datos marcan un freno en la recuperación que había mostrado el mercado inmobiliario bonaerense durante los últimos meses y encienden señales de alerta sobre la evolución del crédito y la actividad en el sector.