El conflicto de transportistas de cereales escala en la provincia de Buenos Aires tras el fracaso de las negociaciones por la actualización tarifaria, en un contexto marcado por el fuerte impacto del aumento del combustible y la suba generalizada de costos. Con el diálogo roto, comenzaron a multiplicarse las protestas en rutas, principalmente en el noroeste bonaerense, donde impiden el paso de camiones cargados con granos rumbo a los puertos.
El punto de quiebre fue la reunión de la Comisión Asesora del Transporte del Agro, donde cámaras empresarias y productores intentaron alcanzar un nuevo esquema de tarifas con la mediación del Ministerio de Transporte. Sin embargo, el encuentro terminó sin acuerdo y el cuarto intermedio posterior tampoco logró destrabar la situación.
Ante este escenario, la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC) se declaró en estado de alerta y movilización, mientras que transportistas autoconvocados avanzaron con manifestaciones en distintos puntos clave de la red vial bonaerense. Una de las protestas más visibles se registró en el cruce de las rutas 205 y 51, donde camioneros hicieron sentir su reclamo.
En Trenque Lauquen, las concentraciones incluyeron cortes de ruta en la rotonda de las rutas 5 y 33. “El combustible está carísimo. Las tarifas no se están pagando como debería ser. Hoy se tendría que estar pagando tarifa llena más un 40 por ciento para que esto funcione”, apuntaron.
“A partir de ahora no van a pasar los camiones cargados, el corte es total para el transporte de carga y por tiempo indeterminado”, manifestó un transportista de Trenque Lauquen. Las manifestaciones se concentran en las rutas que van a los puertos de Bahía Blanca y Quequén.
Protestas en rutas y reclamo por tarifas
El eje del conflicto es el fuerte desfasaje entre tarifas y costos operativos, especialmente por la escalada del combustible. Según datos del sector, los costos aumentaron un 15,2% entre febrero y marzo, lo que motivó un pedido de recomposición tarifaria superior al 20%.
“Esto no es contra la aceitera, es un reclamo general de todo el transporte. Se trata de todas las tarifas, no solo del cereal, sino de toda la actividad del camión”, señalaron los transportistas.
Además, remarcaron la gravedad de la situación: “Queremos solucionar el tema tarifas porque la situación del país está muy difícil, quedamos con valores muy por debajo de lo que deberíamos cobrar para poder vivir. Prácticamente el 70% de lo que percibimos se nos va en gastos, nos queda muy poco”.
En ese sentido, insistieron: “Necesitamos que se actualice un 20% la tarifa. Los aumentos de combustibles son terribles y nos están perjudicando enormemente. No podemos continuar así, el problema es muy grave a nivel nacional”.
Costos en alza y negociación estancada
Desde el lado de los productores, nucleados en CARBAP, sostienen que la tarifa actual ya se ubica entre un 10% y un 15% por debajo de los valores fijados en febrero, y propusieron ajustes parciales sin rediscutir todo el esquema.
Por su parte, la Federación de Acopiadores ofreció una suba del 10% y planteó retomar el diálogo en diez días, pero la propuesta fue rechazada por los transportistas, lo que profundizó el conflicto.
En paralelo, las medidas de fuerza continúan expandiéndose. En ese marco, se inició una protesta por tiempo indeterminado frente a la planta de Cargill en Pehuajó, mientras desde el sector advierten que las manifestaciones “se están multiplicando en todos lados”.