Murió Hugo Biolcati, ex presidente de la Sociedad Rural y figura clave del conflicto del campo en 2008

El dirigente rural Hugo Biolcati, ex presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), falleció a los 82 años. Su figura quedó fuertemente asociada a uno de los momentos de mayor tensión política y social de la historia reciente argentina: el conflicto entre el sector agropecuario y el gobierno nacional en 2008.

Biolcati encabezó la SRA entre 2008 y 2012, período en el que tuvo un rol protagónico dentro de la denominada Mesa de Enlace, el espacio que nucleó a las principales entidades rurales durante la disputa por la política de retenciones móviles impulsada por el Ejecutivo.

Un dirigente central en la crisis de la Resolución 125

El conflicto estalló a partir de la implementación de la Resolución 125, una medida del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que establecía un esquema de retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias.

En ese contexto, Biolcati se consolidó como una de las voces más firmes del sector rural, participando activamente en negociaciones, protestas y actos que marcaron la agenda política durante meses. La confrontación incluyó cortes de rutas, movilizaciones masivas y un fuerte debate público que dividió a la sociedad.

La crisis alcanzó su punto culminante con el rechazo de la medida en el Senado, en una votación que definió el entonces vicepresidente Julio Cobos con su recordado “voto no positivo”.

Trayectoria y perfil

Proveniente de una familia vinculada históricamente al sector agropecuario, Biolcati desarrolló su actividad como productor y dirigente, ganando peso dentro de la SRA hasta alcanzar su presidencia en uno de los momentos más complejos para la entidad.

Durante su gestión, mantuvo una postura crítica hacia las políticas oficiales en materia agropecuaria y se posicionó como un referente del sector más tradicional del campo argentino.

Una figura atravesada por la grieta

Su liderazgo durante el conflicto con el gobierno nacional lo convirtió en un actor central de la escena política de aquellos años, pero también en una figura polémica. Para algunos, representó la defensa del campo frente a lo que consideraban medidas perjudiciales; para otros, fue uno de los exponentes de los sectores más concentrados de la economía.

Con su fallecimiento, se cierra un capítulo vinculado a uno de los episodios más intensos del vínculo entre el Estado y el sector agropecuario en la Argentina reciente.