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La carta de la hermana Juan Woldryk: cómo lo buscan a un mes de su desaparición

Fue visto por última vez el miércoles 30 de marzo en el establecimiento “El Rincón” de Bolívar. Desde ese día, su paradero es un misterio. Hubo nuevos rastrillajes sin éxito. La Fiscalía sigue las pistas de una “sextorsión”, por la cual hay dos presos implicados.

Al peón rural Juan Carlos Woldryk se lo vio por última vez el miércoles 30 de marzo en el establecimiento “El Rincón” del partido bonaerense de Bolívar. Desde entonces, su destino es un misterio. Durante el pasado fin de semana, al cumplirse más de un mes de su desaparición, se realizaron nuevos rastrillajes, en un intento por rearmar el rompecabezas sobre su paradero.

En este marco, Alejandra Woldryk, hermana de Juan, envió una carta al diario bolivarense La Mañana en la cual manifestó su total conformidad con la labor desarrollada en la búsqueda, tanto por la Fiscalía local como por las fuerzas policiales y de otras reparticiones que asumieron las tareas de rastreo.

“Decidí escribir esta carta porque todo tiene un límite; pero ante todo quiero agradecer de todo corazón a las personas que de una u otra forma nos ayudan a buscar a mi hermano”, comentó en su misiva.

“Sabemos que estaba siendo víctima de extorsión, lo cual está comprobado, y también sabemos lo mal que lo estaba pasando por esto. Mis padres, mis hermanas y yo estamos todos los días en contacto con la fiscal, DDI, Patulla Rural, y estamos al tanto de todo lo que sucede en la causa. No es que no sabemos ni nos interesa, tampoco es verdad que no lo buscan, nunca dejaron de hacerlo”, señaló.

Carta enviada por Alejandra Woldryk al diario bolivarense La Mañana

En este tiempo surgieron muchas versiones, como que podría haberse ido a un campo de Córdoba donde antes trabajaba, incluso se dijo que había sido visto en Tornquist. Pero lo cierto es que nada de eso fue comprobado y la hipótesis que sigue la fiscal de la UFI 15 de Bolívar, Julia María Sebastián, es la que el detonante de la desaparición fue una “sextorsión”, que el trabajador de 30 años, oriundo de General Alvear, sufrió por parte de los presidiarios Fernando Esperon Listorti y Luis Miguel Galeano, alojados en la Unidad Carcelaria Nº3 de San Nicolás.

De hecho, el magistrado titular del Juzgado de Garantías Nº2 de Olavarría, Carlos Eduardo Villamarín, ordenó días atrás la detención de ambos delincuentes, dado que se trata de una causa distinta por las que ya fueron condenados. En el caso de Galeano, según trascendió, cursa una sentencia de 9 años por el asesinato de una jubilada.

El peón rural tiene 30 años y se encuentra desaparecido desde hace más de un mes. (Foto: diario La Mañana de Bolívar).

Pero, más allá de que los implicados ya se encuentren privados de la libertad por otros delitos cometidos, ahora también se les suma esta nueva causa y pedido de detención a sus prontuarios, por lo cual deberán cursar una nueva pena en caso de que se los encuentre culpables.

De hecho, la fiscal Sebastián los acusa de haber contactado a Woldryk por la red social Facebook, haciéndose pasar por una mujer para pedirle fotos intimas que la víctima accedió a enviar, y que luego fueron utilizadas como chantaje.

Eso habría hecho que Woldryk, quien llegó hasta vender su auto para pagarles, haya decidido desaparecer. Incluso, los investigadores no descartan la hipótesis del suicidio, al estar agobiado por el asedio de los reclusos, que habría comenzado el 22 de marzo.

Nuevos rastrillajes

En este marco, el pasado sábado 30 de abril, al haberse cumplido un mes de su desaparición, se realizó un nuevo relevamiento en el interior del casco de “El Rincón”, en la totalidad de las instalaciones y en puntos sugeridos por los participantes. Además buscaron en puntos periféricos del lugar en un área de cinco metros cuadrados, sobre montes y edificaciones, según informó el diario bolivarense La Mañana.

El domingo 1° de mayo, los uniformados y las autoridades judiciales continuaron con las tareas de búsqueda en “El Rincón”, como así también en un monte de eucaliptus que se encuentra en un campo contiguo, y en el establecimiento San Claudio.

En diálogo con el programa Cámara del Crimen de TN, en la emisión del pasado sábado 16 de abril, Sebastián confirmó que una de las prendas tenía una mancha de sangre.

De las búsquedas participaron Juan Domingo, Alejandra, Andrea y Romina Woldryk, padre y hermanas de Juan Carlos. Además fueron presenciadas por Graciela Achabal, Natalia Ornela Pérez y Vicente Anchorena Nazar, quienes oficiaron de testigos de actuación.

El rastrillaje fue realizado por personal de policía científica, del área cinotécnia, a cargo del oficial principal Nicolás Pellizzari, quien llegó al lugar con dos perros que buscan restos humanos, el jefe del Comando de Prevención Rural Bolívar, comisario Javier Koffler, el jefe del Comando de Prevención Rural Alvear, comisario García, y el titular de la Coordinación Rural de Olavarría, comisario mayor Oscar Lavechia.

También participó de la diligencia Alejandro Cicculli, presidente de la ONG “Buscar”, quién junto a otros miembros de la agrupación arribaron con canes entrenados para rastrear restos humanos y específicos. Además en la búsqueda contaron con la cooperación de Tedy Woodley, de la Agrupación Paramotores.

Sin embargo, todo el operativo volvió a dar resultados negativos y se continúa con la búsqueda del joven, que desde su desaparición ya ha involucrado a cientos de efectivos policiales, Bomberos Voluntarios y personal de Defensa Civil.

Una marcha que no fue apoyada por la familia

En este marco, un reducido grupo de manifestantes se congregó el pasado viernes por la mañana en las puertas de la Fiscalía de Bolívar al cumplirse 30 días de la desaparición de Woldryk. La convocatoria se había realizado a través de las redes sociales por amigos y conocidos del trabajador rural, que exigen más celeridad en la investigación.

Sin embargo, la familia de Juan no participó de la marcha, adoptando la misma postura que la asumida en las movilizaciones que se llevaron a cabo en Alvear, ya que se encuentran conformes con el desarrollo de la investigación. De hecho, fue luego de esa movilización que Alejandra Woldryk escribió la referida carta.

Cómo fue la “sextorsión”

Aparentemente, cuando los presos obtuvieron las imágenes del trabajador rural simulando ser una mujer que quería seducirlo, lo contactaron nuevamente. Galeano se hizo pasar por un comisario y Fernando Esperon Listorti por un fiscal. Los reclusos le habrían hecho creer a Woldryk que estuvo chateando y compartiendo fotos íntimas con una menor de edad, y le pidieron dinero para evitar ir preso.

Woldryk transfirió $10 mil desde un comercio de Bolívar y después depositó otros $10 mil a un comisionista que hace viajes a la cárcel de San Nicolás y que recibió el dinero a pedido de Galeano. Más allá de los dos pagos que realizó Woldryk, los presos lo seguían contactando y exigiéndole plata, y así es como llegó a vender su auto para poder pagarles.

El 29 de marzo, un día previo a su desaparición, le etiquetaron en su perfil de Facebook una foto de las que él había enviado, junto a la leyenda “comunicate, porque esto empeora”. Ese posteo lo vio una de las hermanas de Woldryk y el 30 de marzo le mandó al trabajador rural la captura por WhatsApp, preguntándole qué sucedía. Ese día, Woldryk se ausentó de su lugar de trabajo.

En ese marco, la fiscal detectó que, a pedido del peón, el comprador del vehículo transfirió $10.000 al CBU de un hombre que vive en San Pedro. Cuando allanaron ese hogar, descubrieron que se trataba de un comisionista que llevaba encomiendas a la cárcel de San Nicolás.

Con las pruebas recabadas, se ordenó otro allanamiento a la celda de Galeano. Allí, se encontraron chips de líneas telefónicas que, tras los recientes peritajes, coincidieron con las comunicaciones que Woldryk había tenido desde su teléfono.

Además, en la localidad de Gobernador Castro, donde viven la esposa y la cuñada de Galeano, secuestraron comprobantes de transferencias bancarias de la víctima desaparecida.

La carta de la hermana del peón rural Juan Woldryk: cómo lo buscan a un mes de la desaparición
Las pistas de la ropa de Woldryk que encontraron en un canal

El pasado sábado 9 de abril por la noche, un pescador encontró prendas de Woldryk en las inmediaciones del canal “Mercante” de la localidad de Carlos Casares, que se ubica a unos 140 kilómetros de Bolívar por ruta, pero que en línea recta esa distancia se reduce a un poco más de 70 kilómetros.

Durante la mañana del domingo 10, la ropa fue identificada por los familiares y compañeros de trabajo del joven, bajo la supervisión de la doctora Cecilia Laso, ayudante de la fiscal Sebastián, en la sede de la Sub DDI Bolívar. En el procedimiento también ayudó personal de Policía Científica de Azul.

Fuente: TN

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